BACTRIM/BACTRIM-F
BACTRIM ®
Bactrim ®
Bactrim ®-f
Tabletas, suspensión, solución inyectable
Bactericida de amplio espectro
(Sulfametoxazol, trimetoprim)
COMPOSICION: TABLETAS: Cada TABLETA de BAC­TRIM®-F contiene: 160 mg de trimetoprim y 800 mg de sulfametoxazol; de BACTRIM, 80 mg de trime­toprim y 400 mg de sulfametoxazol. SUSPENSION: Cada 5 mL de BACTRIM® contienen: 40 mg de trime­toprim y 200 mg de sulfametoxazol; de BACTRIM®-F, 80 mg de trimetoprim y 400 mg de sulfametoxazol. SOLUCION Inyectable: 5 mL contienen: 80 mg de trimetoprim y 400 mg de sulfametoxazol.
PROPIEDADES: BACTRIM® contiene 2 ingredientes activos que actúan sinérgicamente por el bloqueo de dos enzimas que catalizan reacciones sucesivas en la biosíntesis del ácido fólico en los microorganismos. Este mecanismo se manifiesta en actividad bactericida in vitro en concentraciones bacteriostáticas cuando sus componentes, trimetoprim y sulfametoxazol, se administran por separado. BACTRIM® es efectivo contra microor­ganismos resistentes a uno u otro de sus componentes. Además, se minimiza el riesgo de apari­ción­ o propagación de cepas resistentes. El efecto antibac­teriano de BACTRIM® in vitro cubre un amplio espectro de gérmenes grampositivos y gram­negativos patógenos, aunque la sensibilidad puede depender del área geográfica.
Situaciones clínicas con farmacocinética alterada: La vida media de eliminación del TMP y el SMZ no cambia significativamente en los ancianos con función renal normal. En pacientes con insuficiencia renal (de­puración de creatinina 15-30 mL/min), la vida media de eliminación de ambas sustancias se incrementa, requiriendo un ajuste en la dosis.
INDICACIONES: BACTRIM® se debe administrar únicamente cuando a juicio del médico tratante los beneficios del tratamiento superan los posibles riesgos;­ así mismo, debe considerarse el uso de un solo agente antibacteriano efectivo. Teniendo en cuenta que la susceptibilidad in vitro de las bacterias a los antibióticos varía dependiendo de la zona geográfica y con el tiempo, se debe considerar la situación local al seleccionar la terapia con antibióticos.
Infecciones de las vías respiratorias altas y bajas: Exacerbación aguda de la bronquitis crónica, tratamien­to y profilaxis primaria y secundaria de neumonías en adultos y niños (por Pneumocystis carinii), otitis media en niños.
Infecciones urogenitales: Infecciones urinarias y chancro blanco.
Infecciones del tracto gastrointestinal: Fiebre tifoidea y paratifoidea, cólera (como coadyuvante, acompañado de la infusión parenteral de líquidos y electró­litos), Shigellosis (cepas susceptibles de Shigella flexneri y Shigella sonnei, cuando está indicada la terapia antibacteriana) y diarrea del viajero, causada por Escherichia coli enterotoxicogénica.
Otras infecciones bacterianas (es posible que el tratamiento deba combinarse con otros antibióticos): Osteomielitis aguda o crónica, toxoplasmosis, bruce­losis, nocardiosis, blastomicosis sudamericana, actino­mi­cetoma y septicemia.
POSOLOGIA: Tabletas/Dosis estándar.
Adultos y niños mayores de 12 años:




Cucharaditas


Tabletas
F-Tabletas
de suspensión

Mañana
Noche
Mañana
Noche
Mañana
Noche
Dosis estándar
2
2
1
1
4
4
Dosis mínima y
1
1
1/2
½
2
2
tratamientos






prolongados






(más de 14 días)






Dosis altas






(para casos severos)

3
3
1 1/2
1 1/2
6


            Es mejor tomar BACTRIM después de las comidas con una adecuada cantidad de líquido.
Duración del tratamiento: En infecciones agudas se debe administrar BACTRIM durante al menos 5 días o hasta que el paciente se encuentre libre de sín­tomas por lo menos durante 2 días. Si la mejoría clínica no es evidente después de 7 días de terapia, se debe reevaluar la condición del paciente.
Dosificación especial:
a) Pacientes con insuficiencia renal o hepática:

Aclaramiento de creatinina
Dosis recomendada
> 30 mL/min
Dosis estándar
15-30 mL/min
Mitad de la dosis estándar
> 15 mL/min
No se recomienda el uso de

BACTRIM

b) Chancroide: 2 tabletas de BACTRIM simple o 1 tableta de BACTRIM-F, 2 veces al día. Si no hay una respuesta favorable después de 7 días de tratamiento, se considerarán otros 7 días más de tratamiento. Sin embargo, los médicos deben tener presente que la falla en la respuesta puede ser indicio de que la en­fermedad es causada por un organismo resistente.­
c) Infección del tracto urinario aguda no com­plica­da en mujeres: Se recomienda una dosis única de 2-3 tabletas de BACTRIM-F. Las tabletas deben ingerirse en la noche después de las comidas o antes de acostarse.
d) Pacientes ancianos con función renal normal deben recibir la dosis usual para adultos.
e) Pacientes bajo hemodiálisis: Después de una dosis normal de carga, administrar dosis continuas correspondiente a la mitad o la tercera parte de la dosis estándar, cada 24 a 48 horas.
f) Pacientes con neumonía producida por Pneu­mocystis carinii: La dosis recomendada es hasta
20 mg/kg de TMP y hasta 100 mg/kg de SMZ en 24 horas, administrados en dosis divididas e iguales cada 6 horas por 14 días.

La siguiente tabla-guía corresponde al límite superior de la dosis:



En profilaxis de neumonía producida por Pneumocystis carinii, la dosis recomendada en adultos es de 1 tableta al día de BACTRIM-F.
g) Niños: La dosis recomendada para niños es de 150 mg/m2/día de TMP con 750 mg/m2/día de SMZ, dividida en dosis iguales 2 veces al día durante 3 días consecutivos por semana. La dosis diaria total no debe exceder los 320 mg de TMP y 1.600 mg de SMZ.
La siguiente tabla es una guía para obtener la dosis en niños:


La dosificación infantil equivale a un régimen diario de 6 mg de trimetoprim y 30 mg de sulfametoxazol/kg/día. Ante una infección grave puede aumentarse en un 50% la posología pediátrica.
Pacientes con nocardiosis: La dosis diaria recomendada para adultos es de 3 a 4 tabletas de BACTRIM®-F durante por lo menos 3 meses. Esta dosis deberá determinarse de acuerdo con la edad del paciente, peso, función renal y severidad de la enfermedad. Se ha reportado una duración de la terapia de 18 meses.
POSOLOGIA
Solución inyectable: La administración parenteral de BACTRIM® se recomienda cuando no sea posible la terapia oral, especialmente en infecciones pre y post­quirúrgicas por gérmenes sensibles, como la fiebre tifoidea y paratifoidea.
Si la administración oral no está indicada o es imposible, puede utilizarse la ampolla para infusión I.V. diluida previamente en soluciones apropiadas.
La dosis estándar para adultos y niños mayores de 12 años: 2 ampollas de 5 mL, 2 veces al día en la mañana y en la noche.
En infecciones severas: 3 ampollas de 5 mL, 2 veces al día en la mañana y en la noche.
Niños hasta los 12 años: La dosis promedio es de 2 mL/5 kg/día, repartidas en dos dosis iguales en la mañana y en la noche. La dosis base recomendada en niños es de 6 mg de trimetoprim más 30 mg de sulfa­metoxazol por kg de peso corporal al día.
Duración del tratamiento: Como regla general las formulaciones de BACTRIM® parenteral deben administrarse solamente durante el periodo que el tratamiento oral no es posible, la dosis estándar se recomien­da por no más de 5 días consecutivos y en dosis altas durante no más de 3 días consecutivos.
Instrucciones especiales de uso: BACTRIM® I.V. puede mez­clarse solamente con las siguientes soluciones: dextrosa al 5% y 10%, xylitol al 10%, solución de Ringer (USP XVIII), macrodex (dextrano 70.6% en dextrosa al 5%), cloruro de sodio al 0.9% o cloruro de sodio al 0.45% + dextrosa al 2.5%. Es importante que la infusión de BACTRIM® se prepare con base en la proporción de 1 mL de BACTRIM® I.V. en aprox. 25-30 mL de solución para infusión, así:
1 ampolla (5 mL) a 125 mL de solución para infusión.
2 ampollas (10 mL) a 250 mL de solución para infusión.
3 ampollas (15 mL) a 500 mL de solución para infusión.
La infusión para inyección I.V. debe prepararse inmedia­tamente antes de su uso y debe agitarse para que quede bien mezclada. Si se presenta turbidez o cristalización después de su preparación o durante la infusión, ésta debe cambiarse por una solución recién preparada.
La solución para infusión de BACTRIM® debe utilizarse en las 6 horas siguientes a su preparación.
Dilución para pacientes con restricción de líquidos: Para los pacientes que requieren restricción de lí­quidos, se recomienda diluir 5 mL de BACTRIM® en 75 mL de dextrosa al 5%, cloruro de sodio al 0.9% o solución de Ringer. La solución debe prepararse antes de usarse y debe administrarse en las 2 horas siguientes­ si se man­tiene a temperatura ambiente y a la luz del día.
Con el fin de asegurar niveles séricos efectivos, la dura­ción de la infusión, dependiendo de la cantidad de líqui­dos, no debe exceder de 1½ horas. La duración normal es de 30 a 60 minutos.
Nota: BACTRIM® sólo debe administrarse vía I.V. mezclado en alguna de las soluciones para infusión antes mencionadas y no debe inyectarse sin antes diluirse por vía endovenosa o en forma directa en una línea de infusión. La solución para infusión de BAC­TRIM® no debe mezclarse con otros medicamentos o soluciones para infusión, en particular aquellos que disminuyan el pH por debajo de 8, ya que se puede presentar precipitación. No se debe utilizar levulosa al 5%, solución de Hartmann y solución de bicarbonato de sodio al 1.4% para diluir la solución de ampolla de BACTRIM®.
Dosificación especial:
a) Dosis para pacientes con insuficiencia renal:
Depuración

de creatinina
Dosis recomendada
>30 mL/min
Dosis estándar
15-30 mL/min
Mitad de la dosis estándar
<15 mL/min
No se recomienda el uso de BACTRIM
b)            La dosis recomendada para pacientes con neumonía producida por Pneumocystis carinii es hasta 20 mg/kg de TMP y hasta 100 mg/kg de SMZ en 24 horas, administrados en dosis divididas e iguales cada 6 horas por 14 días.
c) La dosis diaria recomendada para pacientes adultos con nocardiosis es de 480-640 mg de TMP y 2.400-3.200 mg de SMZ, durante al menos tres meses. Esta dosis debe ser ajustada dependiendo de la edad del paciente, peso, función renal y severidad de la enfermedad. Se ha reportado una duración de la terapia de 18 meses.
d)            Los pacientes ancianos con función renal normal deben recibir la dosis usual para los adultos.
CONTRAINDICACIONES: BACTRIM® está contraindicado en pacientes con hipersensibilidad a las sulfo­namidas o al trimetoprim, en pacientes con lesiones hepáticas graves e insuficiencia renal severa, a quienes­ no pueda determinarse la concentración plasmática.
BACTRIM® no debe administrarse a prematuros ni neonatos durante las primeras 8 semanas de vida.
Durante el embarazo deben sopesarse los eventuales riesgos frente a los resultados que se buscan. Usar con precaución en pacientes con discrasias sanguíneas.
PRECAUCIONES: Ante los primeros signos de exantema u otra reacción adversa grave, el tratamiento debe suspenderse inmediatamente. Las reacciones adversas aumentan en pacientes ancianos o en condiciones complicadas tales como: disfunción renal y/o hepática, uso concomitante con otras drogas (en cuyo caso el riesgo se relaciona con la dosis y la duración del tratamiento). Sin embargo, rara vez se han reportado consecuencias fatales relacionadas con reacciones adver­sas como discrasias sanguíneas, síndrome de Ste­vens-Johnson, síndrome de Lyell y necrosis hepática­ fulminante.
Con el fin de minimizar riesgos de efectos indeseables, la duración del tratamiento con BACTRIM® debe ser tan corta como sea posible, particularmente en pacientes­ ancianos. En caso de disfunción renal, la dosis debe ser ajustada de acuerdo con las instrucciones especiales de posología. Se deben realizar recuentos sanguíneos pe­riódicos­ cuando se administra BACTRIM® por periodos prolongados. Si se registra disminución en el recuento de algún elemento sanguíneo, se debe suspender su administración. BACTRIM® no debe administrarse a pacientes con desórdenes hematológicos serios.­
Ante la posibilidad de hemólisis, BACTRIM® no debe administrarse a pacientes con una deficiencia de la glucosa-6-fosfato deshidrogenasa (G6PD), a menos que sea absolutamente necesario y de ser así las dosis deben­ ser mínimas.
Se han descrito algunos casos de pancitopenia en pacientes tratados con la asociación de TMP y metotrexato.
En pacientes ancianos o pacientes con deficiencia preexistente de ácido fólico o daño renal pueden ocurrir cambios hematológicos indicativos de deficiencia de ácido fólico, reversibles mediante tratamiento con ácido­ folínico.
A los pacientes sometidos a tratamientos prolongados con BACTRIM® (en particular aquellos con daño renal) se les deben controlar periódicamente los valores de orina y función renal. Durante el tratamiento se procurará un aporte adecuado de líquidos y la diuresis con el fin de prevenir cristaluria.
BACTRIM® debe ser administrado con precaución en pacientes con historia de alergias y asma bronquial.
Se ha observado que el TMP altera el metabolismo de la fenilalanina, lo cual no incide en los pacientes fenil­cetonúricos bajo una restricción apropiada de la dieta.
Como sucede con todos los medicamentos que contienen sulfonamidas, se recomienda tener precaución en pacientes con porfiria o disfunción tiroidea.
Pacientes que son “acetiladores lentos” pueden ser más propensos a las reacciones idiosincrásicas a las sulfo­namidas. No usar en caso de faringitis estrepto­cócica.
EMBARAZO Y LACTANCIA: En experimentación animal, altas dosis de cotrimoxazol produjeron malformación fetal, típica del antagonismo del ácido fólico.
Según estudios en mujeres grávidas, revisión de literatura y reportes espontáneos de malformaciones, BAC­TRIM® no presenta riesgos significativos de teratogeni­cidad en humanos.
Tanto el TM como el SMZ atraviesan la barrera pla­centaria y por lo tanto pueden interferir con el metabolismo del ácido fólico; BACTRIM® podrá ser administra­do durante el embarazo, sólo si los beneficios justifican el riesgo potencial para el feto. Se recomienda durante el embarazo y bajo tratamiento con BACTRIM®, la administración de 5 mg diarios de ácido fólico. Durante la última etapa del embarazo se debe evitar la administración de BACTRIM® en lo posible, debido al riesgo de kernicterus en el neonato.
Ambos el TM y el SMZ pasan a la leche materna. Sin embargo, como la cantidad de BACTRIM® succionada por el bebé es pequeña, se recomienda sopesar los posibles riesgos para el bebé (kernicterus, hipersensibilidad) frente a los beneficios terapéuticos esperados para la madre.
EFECTOS SECUNDARIOS: BACTRIM® es usualmente bien tolerado a las dosis recomendadas. Los efectos secundarios más comunes son erupciones cutáneas y alteraciones gastrointestinales.
Como ocurre con cualquier otro medicamento, dentro de las reacciones alérgicas que pueden presentarse en pacientes hipersensibles a los componentes, tenemos: fiebre, edema angioneurótico, reacciones anafilácticas, reacciones de hipersensibilidad y enfermedad del suero.­
Rara vez se han reportado infiltrados pulmonares como en la alveolitis alérgica o eosinofílica, lo cual se puede manifestar por síntomas como tos o dificultad para res­pirar; si estos síntomas aparecen o empeoran de repente, el paciente debe ser evaluado nuevamente y considerarse la conveniencia de suspender el tratamiento con BACTRIM®. Ocasionalmente, se ha observado periarteritis nodosa y miocarditis alérgica. Se han descrito micosis (candidosis).
Los siguientes efectos han sido reportados en orden de frecuencia:
Dermatológicos: Rash cutáneo moderado y rápidamente reversible después de la suspensión del medicamento. Como muchos otros medicamentos que contienen sulfonamidas, BACTRIM® muy rara vez se ha relacionado con fotosensibilidad, eritema multiforme, síndrome de Stevens-Johnson y síndrome de Lyell y púrpura de Henoch-Schoenlein.
Gastrointestinales: Náusea (con o sin vómito), estomatitis, diarrea, glositis y casos aislados de enterocolitis seudomembranosa. Se han reportado algunos casos de pancreatitis aguda en pacientes tratados con BAC­TRIM®, muchos de ellos con enfermedades severas, incluyendo SIDA.
Trastornos hepáticos: Necrosis hepática, ocasionalmente hepatitis, colestasis, hiperbilirrubinemia y elevación de las transaminasas y casos aislados de síndrome de desaparición de las vías biliares.
Sistema urinario: Rara vez se han reportado casos de insuficiencia renal (ej. nefritis intersticial) y cristaluria, elevación de nitrógeno ureico en sangre (BUN) y de creatinina sérica. Las sulfonamidas, incluyendo BAC­TRIM® pueden aumentar la diuresis, particu­larmente en pacientes con edema de origen cardiaco.
Sistema musculoesquelético: Rara vez se han re­por­tado artralgias y mialgias; así como casos aislados de rabdomiólisis.
Metabólicos: Altas dosis de TMP, como las administradas a pacientes con neumonía por Pneumocystis carinii, induce a un incremento progresivo, pero reversible de las concentraciones séricas de potasio en un número sustancial de pacientes. Aun las dosis recomen­dadas de TMP pueden ocasionar hiperpo­tasemia, cuando se administra a pacientes con enfermedades subyacentes del metabolismo del potasio, insuficiencia renal o quienes reciben medicamentos que inducen a una hiperpotasemia. Se recomienda una vigilancia estrecha del potasio sérico en estos pacientes. Rara vez se han observado casos de hipoglucemia en pacientes no diabéticos, tratados con TMP-SMZ, usualmente a los pocos días de tratamiento. Están particularmente en riesgo, los pacientes con insuficiencia renal o hepática, desnutrición o aquellos que reciben altas dosis de TMP-SMZ.
Hematológicos: La mayoría de los cambios hematoló­gicos observados fueron leves, asintomáticos y reversi­bles tras la suspensión del medicamento. Los cambios más comúnmente vistos fueron leucocitopenia, granulo­cito­penia y trombocitopenia. Muy rara vez puede ocurrir­ agranulocitosis, anemia megaloblástica, anemia hemo­lítica o aplásica, metahemoglobinemia, pancito­penia o púrpura.
Sistema nervioso central: Neuropatía (incluyendo neuritis periférica y parestesias), alucinaciones y uveítis. Se han descrito casos aislados de meningitis aséptica o síntomas parecidos a la meningitis, ataxia, convulsiones, vértigo y acúfenos.
En pacientes con SIDA, bajo tratamiento de neumonía por Pneumocystis carinii con BACTRIM®, se ha reportado una incidencia de efectos secundarios, especialmente exantemas, fiebre, leucocitopenia y valores elevados de las transaminasas en mayor proporción que la presentada en pacientes sanos.
Reacciones locales: En ocasiones se ha presentado dolor local leve a moderado en la vena y flebitis durante la infusión endovenosa de BACTRIM®.
INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS: En pacientes geriátricos se ha observado incremento en la incidencia de trombocitopenia con púrpura, cuando éstos reciben simultáneamente ciertos diuréticos, como las tiazidas. Puede presentarse un incremento de los niveles sanguíneos de digoxina cuando se administra BACTRIM® concomitantemente, especialmente en pacientes ancianos. En este caso se deben chequear los niveles séricos de digoxina.
Se ha reportado que BACTRIM® puede prolongar el tiempo de protrombina en pacientes tratados simultáneamente con warfarina como anticoagulante. Esta interacción debe tenerse presente cuando se administra BACTRIM® a pacientes bajo terapia con anticoagu­lantes. En estos casos, el tiempo de coagulación debe determinarse nuevamente.
BACTRIM® puede inhibir el metabolismo hepático de la fenitoína. En dosis clínicas normales se ha observado­ un incremento del 39% en la vida media de la fenitoína y una disminución del 27% en el índice de depuración metabólico de la fenitoína, después de la administración de BACTRIM®. Si los dos medicamentos se administran concomi­tantemente, debe tenerse presente la posibilidad de un efecto potenciado de la fenitoína.
Las sulfonamidas pueden competir con el metotrexato por la unión de proteínas plasmáticas y por la eliminación de metotrexato a nivel renal, lo que incrementa las concentraciones libres y un aumento de la exposición sistémica de metotrexato.
BACTRIM® puede potenciar el efecto de los medicamentos hipoglucemiantes.
Algunos informes han reportado que pacientes tratados con pirimetamina como profilaxis de la malaria en dosis mayores a los 25 mg semanales, pueden desarrollar una anemia megaloblástica si se administra BAC­TRIM® simultáneamente.
Se ha observado deterioro reversible de la función re­nal en pacientes tratados con BACTRIM® y ciclos­porina después de trasplante renal, manifestado por el incremento de la creatinina sérica. Este efecto combinado se debe posiblemente al TMP.
Se ha observado una disminución reversible en la depu­ración de creatinina en pacientes con función renal normal. Esto probablemente se debe a la inhibi­ción­ reversible de la secreción tubular de la creatinina. La eficacia de los antidepresi­vos tricíclicos puede dis­mi­nuir­ cuando se administra simultáneamente con BACTRIM®.
Puede ocurrir aumento del SMZ en los niveles sanguíneos en pacientes que están recibiendo indometacina.
Se ha informado de un caso de delirio tóxico después de la administración concomitante de BACTRIM® y aman­tadina.
Interferencia con exámenes de labora­torio: BACTRIM® y específicamente su componente trimeto­prim puede interferir con la medición del metotrexato si se utiliza la técnica competitiva de unión a proteínas, cuando se usa la dihidrofolato-reductasa bacteriana como proteína de unión. Sin embargo, no ocurre interferencia cuando el metotrexato se mide mediante radio­inmunoensayo.
La presencia de trimetoprim y sulfametoxazol también puede interferir con el análisis de la reacción alcalina Jaffé de picrato para creatinina, ocasionando que los valores se incrementen en un 10% con relación a su rango normal.
SOBREDOSIFICACION: Los síntomas agudos por sobredosis pueden incluir náuseas, vómito, diarrea, cefalea, vértigo, mareo, alteraciones mentales y visuales; cristaluria, hematuria y anuria pueden ocurrir en casos severos.
En sobredosis crónica puede ocurrir depresión de médu­la ósea, manifestada como trombocitopenia o leucoci­topenia y otras discrasias sanguíneas debidas a la deficiencia del ácido fólico.
Dependiendo de los síntomas, el tratamiento considerado a seguir es el siguiente: lavado gástrico, emesis, promover la excreción renal por diuresis forzada (la alcalinización de la orina aumenta la eliminación de SMZ), hemodiálisis (la diálisis perito­neal no es efectiva),­ monitoreo de cuadro hemático y electrólitos. Si ocurre una discrasia sanguínea significa­tiva o ictericia, se debe instaurar una terapia específica para estas complicaciones.
Puede administrarse folinato de calcio de 3 a 6 mg vía I.M. por 5 a 7 días para contrarrestar los efectos del TMP en la hematopoyesis.
PRESENTACIONES: BACTRIM-F, caja por 10 tabletas (Reg. San. Invima No. M-002312 R1).
BACTRIM-F Suspensión, frasco por 100 mL (Reg. San. Invima No. M-006884 R1).
BACTRIM, caja por 20 tabletas (Reg. San. Invima No. M-003829 R2).
BACTRIM Suspensión, frasco por 100 mL (Reg. San. Invima No. M-003833 R2).
BACTRIM Solución inyectable, caja por 5 ampollas (Reg. San. Invima No. M-010301 R1).
BIBLIOGRAFIA:
1.            Kaplan, S.A., Weinfeld, R.E., Abruzzo, C. W., et al. Pharmacokinetic profile or trimethoprim-sulfame­thoxazole in man. J. Infect. Dis. 128 (Suppl.) 547-555, 1973.
2.            Poe, M. Antibacterial synergism. A proposal for chemotherapeutic potentiation between trime­thoprim and sulfamethoxazole. Science 194, 533-534, 1973.
Mayor información:
PRODUCTOS ROCHE, S. A.
Apartado Aéreo 80372
 Bogotá, Colombia

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